Texto y fotos por: Carmen Teresa García R*
El Encuentro Feminista Autónomo (EFA) surge cuando algunos grupos empiezan a deslindarse del resto del movimiento feminista desde el año 1996 en el VII Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe en Cartagena (Chile). Como acto inicial comenzaron a apellidarse autónomas frente a la institucionalización del Feminismo y la cooptación de las ideas feministas vaciándolas de contenido para despolitizarlo. En la edición de hoy damos a conocer su declaración política ante el XI Encuentro México 2009.
El Encuentro del Feminismo Autónomo (12 al 15 de marzo 2009, Cdad. de México), celebrado con anterioridad al XI Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe (16 al 20 de marzo de 2009 Cdad. de México), comenzó visibilizando, por una parte, la contradicción entre la institucionalización de la sociedad (vivir un mundo institucionalizado vía la familia, pareja, escuela, iglesias, trabajo, horarios masculinizados, etc.) y la autonomía (vivir en un movimiento feminista autónomo) y, por otra parte, la constante “oenegización” (Ong) del movimiento de mujeres y el cuestionamiento de la heterosexualidad obligatoria, y cómo vivir la autonomía en estos contextos. A lo que se agregó otros temas como los políticos internacionales, nacionales y locales, los conflictos armados y de luchas concretas (problema del agua, alimentos, vivienda, etc.), porque la autonomía hay que contextualizarla.
Hubo consenso en el encuentro de las autónomas de que no hay un solo feminismo autónomo, pues la pluralidad de autonomías es evidente (desde el cuerpo, la casa, el trabajo, la heterorealidad y desde la heterosexualidad obligatoria pero también feminismo comunitario, lésbico, etc.).
En el encuentro del feminismo autónomo se tomó la decisión de ejecutar un “performance”, estructurado con un grupo de mujeres (cada una representando una letra de la palabra autonomía con el torso desnudo) y la lectura del posicionamiento político de EFA.
Lo pautado fue que estas dos estrategias se realizarían sorpresivamente al comienzo formal, oficial, del XI Encuentro el 16 de marzo. La ejecución de las mismas (como de hecho sucedió) generó desconcierto y críticas de parte de algunas feministas asistentes.
Después de ejecutado el ritual del “performance” se dio lectura -de manera sorpresiva- al documento de las feministas autónomas, que cayó como un “balde de agua fría” a las organizadoras del XI Encuentro, generándoles malestar, que se mantuvo durante el encuentro, pero que también arrancó aplausos en muchas otras. El Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe ya no está siendo organizado por mujeres feministas, sino por “ONGs” (mujeres funcionarias de la tecnocracia de género y su personal), el feminismo institucional que reproduce prácticas patriarcales así como la imposición de temas desde los organismos financiadores.
Declaración del Feminismo Autónomo ante el EFLAC 2009
Nosotras, niñas y mujeres Feministas Autónomas convocadas en el Encuentro Feminista Autónomo: haciendo comunidad en la Casa de las Diferencias, desde la rebeldía, la radicalidad y el gozo por las apuestas políticas que el feminismo ha aportado a nuestras vidas y a la construcción de comunidades de mujeres, le hacemos frente al clasismo, al racismo, al sexismo, a la colonización de nuestros cuerpos y de nuestra sexualidad. Por todo eso es que afirmamos nuestras posturas políticas: Reconocemos a los encuentros feministas como ejercicios de radicalidad desde la complicidad entre mujeres, desde nuestros cuerpos, vidas y conciencias, lo cual implica existir sin ningún tipo de concesiones.
A casi 30 años de feminismo Latinoamericano y Caribeño y once encuentros feministas, es una oportunidad para reflexionar sobre el hacer político y la construcción ética de nuestro movimiento. Los encuentros feministas históricamente han sido y deben seguir siendo espacios construidos y defendidos por y para las mujeres, para debatir, intercambiar, convocar, denunciar, edificar alianzas, defender nuestros derechos, alimentar nuestras utopías y expresar la multiplicidad de nuestras visiones.
Organizar un encuentro feminista en sí mismo, significa un ejercicio político de nuestra ética y autonomía feminista, sin embargo, la organización de este décimo primer encuentro feminista se ha convertido en un espacio que refuerza a las instituciones patriarcales, vaciando y mercantilizando el contenido de las propuestas feministas, ejerciendo un discurso legitimador de prácticas opresoras para las mujeres.
El mal uso del mayor presupuesto de la historia de los encuentros, es un insulto ante la pobreza de las mujeres de la región, una expresión de ello son los salarios exorbitantes para la organización de dicho evento sacrificando las becas para la participación de un mayor número de compañeras.
El ocultamiento y retraso de la información así como la falta de transparencia en el uso de los recursos económicos pueden llevar a prácticas corruptas. Es indispensable entonces, contar con una obligatoria y permanente transparencia sobre los recursos obtenidos. Esa transparencia debió de ser antes y durante y debe realizarse al finalizar cada encuentro feminista. Proponemos esto como un principio fundamental y rector de nuestra ética política.
Las decisiones por mayoría, levantando la mano solamente, votando como en la falacia de las democracias burguesas, ocultan lógicas patriarcales, niegan las reflexiones que reconocen las diferencias en las ideas.
Compañeras afrodescendientes, indígenas, lesbianas, pobladoras, que no tienen acceso al Internet o que no pertenecen a las redes tecnócratas, no han podido acceder a información ni a becas, en cambio se privilegia a los nuevos sujetos del feminismo y a quienes gozan de las prerrogativas de la sociedad neoliberal.
Los ejes temáticos no han sido decididos por las bases feministas, si no por las políticas emanadas de organismos trasnacionales que responden a intereses económicos propios y de los grandes capitales, ajenos a las necesidades y propuestas del feminismo latinoamericano. La complicidad con un gobierno de seudoizquierda y persecutor es un dato más en todo esto.
Nosotras soñamos y hacemos un feminismo horizontal, que ejercite mínimos comunes, alejados de las lógicas clasistas, racistas, heterocentristas e institucionales. No queremos un feminismo vaciado de contenido político crítico que se esconde en la categoría de género cuya complicidad con el capitalismo neoliberal pretende controlar y definir nuestros espacios políticos, nuestros apuestas feministas, nuestros cuerpos, vidas y conciencias.
Queremos finalmente saludar a todas las feministas latinoamericanas y caribeñas que han venido con ilusión y buena fe. Las alentamos a ser parte de un feminismo crítico y contrahegemónico.
Desde la radicalidad y la autonomía, otro feminismo es posible.
Encuentro Feminista Autónomo. Marzo 2009, México, DF.
*Feminista. Socióloga, docente e investigadora del Dpto. de Antropología y Sociología de la ULA, Mérida. Venezuela.
SE PUBLICA ACÁ PROVISIONALMENTE POR CONFRONTAR PROBLEMAS CON EL PORTAL